El proceso culminó con la protección jurídica definitiva de las Tres Xemeneies y la sala de turbinas.
Tras el cierre, el Ayuntamiento inició en 2012 los trámites para declarar las Tres Xemeneies y la antigua sala de turbinas Bien Cultural de Interés Local. Impulsado por la movilización ciudadana y estudios técnicos, el expediente se prolongó hasta 2016 debido a su complejidad administrativa y al debate sobre el futuro urbanístico del frente litoral. Finalmente, el pleno municipal aprobó la declaración definitiva, otorgando protección jurídica al conjunto e impidiendo su demolición. La medida consolidó su reconocimiento como patrimonio industrial y símbolo de la memoria social y ambiental de Sant Adrià.

