Uralita asume la gestión independiente y refuerza la fábrica de Sant Adrià como eje industrial.
En 1973 Uralita asumió de forma independiente la gestión de la licencia, constituyendo Industrias Químicas Procolor, S.A. Este cambio marcó el inicio de una etapa de consolidación empresarial y de construcción de una identidad propia en el mercado español de pinturas. La planta de Sant Adrià del Besòs se reafirmó como centro productivo principal gracias a su ubicación estratégica en el área metropolitana de Barcelona. Desde allí se optimizaron procesos de fabricación y distribución, desarrollando formulaciones específicas para el pintor profesional y ampliando el catálogo técnico, lo que permitió posicionar la marca como referente especializado frente a fabricantes generalistas.

