Las actuaciones municipales priorizan la mejora constructiva y la habitabilidad.
A comienzos de la década de 2020 el Ayuntamiento de Barcelona, junto con el Instituto Municipal de Urbanismo, impulsó un plan integral de regeneración del Besòs i el Maresme. El programa incluyó inspecciones técnicas de edificios, priorización de intervenciones y rehabilitación de viviendas con deficiencias estructurales y problemas de habitabilidad. En 2024 se informó de 204 viviendas en proceso de rehabilitación y otras programadas, con financiación parcialmente procedente de fondos europeos. La estrategia busca mejorar la calidad constructiva, la eficiencia energética y las condiciones de vida en un parque residencial envejecido.

