2011
Cierre de la central
2011 - Ortofoto (Fuente: Visor Cartográfico ICGC)
El cierre respondió a la obsolescencia tecnológica, baja rentabilidad y exigencias ambientales europeas.

En 2011 Endesa puso fin definitivo al funcionamiento de la central de Sant Adrià, que operaba ya solo como apoyo en situaciones excepcionales. La planta presentaba obsolescencia tecnológica y requería inversiones significativas para adaptarse a la normativa ambiental europea en materia de emisiones contaminantes. La compañía descartó su modernización por falta de rentabilidad y procedió al cierre. Con ello se cerró un ciclo iniciado casi un siglo antes en la desembocadura del Besòs, quedando Les Tres Xemeneies como vestigio material del pasado energético e industrial metropolitano.