En referendum vecinal, el 82 % de los votantes apoyó conservar Les Tres Xemeneies como símbolo urbano e identitario.
En noviembre de 2008, el Ayuntamiento de Sant Adrià convocó una consulta para decidir el futuro de Les Tres Xemeneies tras el cese progresivo de la actividad. De los aproximadamente 2.600 vecinos que participaron, el 82 % votó a favor de mantenerlas. Aunque la participación rondó el 9 % del censo, el resultado expresó una voluntad clara de preservar el conjunto como elemento patrimonial e identitario. La decisión frenó el derribo planteado por la eléctrica y abrió un nuevo ciclo de debate sobre su reutilización cultural y urbana.

