1900-1930
De núcleo rural a industrial
1920 – Vista Frontal de la primera Central (Fuente: La Vanguardia).
Sant Adrià pasó de pueblo agrícola a enclave industrial clave gracias a su proximidad a Barcelona y al río Besòs.

A comienzos del siglo XX, Sant Adrià de Besòs era un pequeño núcleo agrícola cuya economía dependía de huertas y cultivos de regadío. La proximidad a Barcelona y al eje fluvial del Besòs favoreció la implantación de industrias y atrajo mano de obra, provocando un crecimiento demográfico acelerado: de 418 habitantes en 1900 a más de 6.500 en 1930. Este salto transformó la estructura social y urbana del municipio, que evolucionó hacia un modelo industrial y obrero. La llegada de población inmigrante consolidó su carácter diverso y sentó las bases de una identidad marcada por la convivencia y el desarrollo productivo vinculado al entorno metropolitano.